El Skewb intermedio: la cara opuesta de una vez
Este es el método de principiantes con los pasos 2 y 3 fundidos en uno: en vez de orientar las cuatro esquinas de arriba y luego colocar el centro amarillo, se hacen las dos cosas a la vez. Lo que se gana no son movimientos, sino paradas: donde antes mirabas el Skewb dos veces y aplicabas dos fórmulas, ahora lo miras una, reconoces el caso y tiras. Son once casos, agrupados por cuántos bloques hacen falta, y todos se hacen con el sledgehammer —el bloque de cuatro movimientos de la página de Notación— apuntado al vértice de arriba, a la derecha o a la izquierda.
Resuelve la última capa reconociendo el caso: 11 casos, agrupados por número de bloques, y siempre con la misma fórmula de antes. Para cuando ya lo resuelves y quieres dejar de ir a ciegas.